“Esto no es un documental de cocina, no es un concurso gastronómico. Es un reality. Y la biblia dice que un reality debe tener conflicto entre los participantes para que tenga más éxito”, dijo hace poco sobre Masterchef el periodista Carlos Ochoa, director de Dramalandia.
Masterchef Colombia, que en esta edición cumple diez años, presenta una temporada con más famosos y menos peleas que antes. Futbolistas como René Higuita y Mario Alberto Yepes; y actores como Jorge Herrera son algunos de los participantes más reconocidos. Lejos está el programa de sus antiguas polémicas, como aquella temporada marcada por la victoria de Carla Giraldo, que dividió opiniones entre la audiencia. ¿Por qué parece no estar funcionando?
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El rating y el drama
Colombia sí parece valorar el drama en programas de televisión. Esto explica el éxito —de todos los años— de El Desafío por encima de Masterchef, que esta edición apuesta por una narrativa sin odios entre los participantes.
El rating en los últimos días no ha arrojado tan buenos resultados para el show de RCN. Rating Plus Colombia reporta que, en la última semana, el formato estrella del canal ha estado entre el cuarto y el séptimo lugar, nunca superando seis puntos de rating, mientras que el programa de Caracol siempre se ubica en el primer lugar, con más de diez puntos.
Reino Unido vs. Colombia
Pero si bien en Colombia parece que el drama manda, no es una regla universal. Al otro lado del Atlántico, la televisión británica ha demostrado lo contrario. No es cierto que el conflicto entre participantes sea la única forma de lograr que un reality de televisión tenga éxito. The Great British Bake Off lo demuestra: una competencia amable donde lo que importa es la creatividad, la estética y el carisma de los participantes, no las peleas.
La televisión británica siempre se ha caracterizado por cierta sofisticación en su lenguaje narrativo. Programas como The Great Pottery Throw Down, The Repair Shop o Gardener’s world enfocan el drama en la emoción, no en la confrontación. El último de ellos, por ejemplo, tiene décadas de tradición en la BBC. La ficción no se queda atrás. Series como Downton Abbey, The Crown o Call the Midwife también exploran el conflicto desde otros lugares. Incluso comedias como The Office UK y Yes, minister abordan el humor incómodo y la observación social más que en la exageración.

El modelo estadounidense de reality (más parecido al que se usa en Colombia) privilegia el choque entre participantes, la edición sensacionalista, y la creación de villanos y héroes. El británico, en cambio, utiliza un estilo de entretenimiento que privilegia la calma, la ironía, la observación y la emoción íntima.
La crítica de Carlos Ochoa a la falta de conflicto este año en Masterchef es válida, sin embargo invita a preguntarse cuáles son los hábitos de consumo de los televidentes colombianos. Porque si se critica el programa por no generar suficiente polémica, tal vez el problema no es el reality.
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