Un sabor amargo a libertad se extiende por la pantalla de cine mientras un grupo de aves sobrevuela un cielo azul a través de la pantalla de un celular. Bailey, una joven de doce años, los filma navegando por las alturas mientras los ve a través de la reja de un sendero urbano. Pero resulta que aquellas rejas no son solo físicas, también emocionales; y el espectador está a punto de descubrirlo.
El pasado 15 de mayo llegó a salas de Cine Colombia Bird, la más reciente película de la aclamada directora británica Andrea Arnold, quien regresó a la ficción tras su incursión en los documentales con Cow (2021). Arnold entró a la carrera cinematográfica cuando ganó un Óscar por su cortometraje Wasp en 2005, sobre una madre soltera con cuatro hijos que debe resolver qué hacer con ellos cuando el hombre que le interesa la invita a salir.

El filme transita con una belleza cruda la realidad de muchas adolescentes que lidian con el enredo de una familia fragmentada. Y en el caso de Bailey, además, en una zona que parece estar casi del todo en ruinas. Andrea Arnold utiliza una cámara en mano, caótica como sus protagonistas: cruda, real, que los sumerge en su cotidianidad urbana.
Todo en la película habla de barreras, encierro —más allá de lo físico— y un grito silencioso por la libertad. Pero también de belleza: la que solo se encuentra mirando la realidad a los ojos, aunque luego se difumine con fantasía. No es casualidad, además, que Andrea Arnold juegue con la relación de aspecto 4:3 —típica de televisión— y que utilice distintos formatos y estilos cinematográficos. La estética de Bird se siente genuina, como un verano visto a través de una cámara analógica, con la acritud en la que viven sus protagonistas. Sin embargo, el realismo social de la realizadora también está atravesado por magia: cuando Bailey conoce a Bird, un extraño misterioso que parece venir de otro mundo.
Bird tuvo su estreno en la Competencia del Festival de Cannes 2024, y además fue parte de la Selección Oficial del Toronto International Film Festival (TIFF) y el Festival de Cine de San Sebastián. El filme cuenta con la presencia estelar de Barry Keoghan (The Banshees of Inisherin, Dunkirk), Franz Rogowski (Passages), y la revelación de Nykiya Adams como Bailey.
Esta película es íntima. Parece un viaje por las realidades de sociedades marginales, pero termina siéndolo también por lo más profundo de una adolescente que vive, siente y reimagina.
✱ Esta película se encuentra en salas de Cine Colombia.

Si te gusta leer sobre cine con alma, historias que incomodan y conmueven, suscríbete a TOMA 20 y no te pierdas nuestras próximas reseñas, entrevistas y especiales. Porque amamos el séptimo arte, igual que tú 🖤










Deja un comentario