Existe una relación casi palpable entre el cine colombiano y la naturaleza. La cinematografía nacional “ha hecho, como se hace en La vorágine, una suerte de edificio metafórico entre los cuerpos humanos y los cuerpos vegetales”, explica el proyecto curatorial “Una cárcel como la selva. Tradición en el cine colombiano”, que se presenta este mes en la Cinemateca de Bogotá. Puede hablarse entonces de raigambre, de acervo, una tradición cinematográfica que ve en la naturaleza algo más profundo que solo un escenario o una decoración.
“Una cárcel como la selva. Tradición en el cine colombiano” es un proyecto ganador de la beca de curaduría audiovisual para la Cinemateca de Bogotá, creado por el Festival de Cine Metropolitano Cinemancia y la revista Cero en conducta. Como afirman sus curadores, el cine colombiano ha bebido — consciente o inconscientemente— de La vorágine de José Eustasio Rivera, a propósito del centenario de su publicación. Más allá de la adaptación, se trata de la forma en que los colombianos han filmado la naturaleza: a considerarla como otro personaje de la película, un lugar de revelaciones, de violencia, pero también de resistencia.
Esta semana continúa esta retrospectiva que se atreve a mirar en lo profundo de la tradición del cine colombiano. A explorar las raíces de esas miradas escondidas en la selva y que han salido a la luz tanto en las páginas de un clásico de la literatura colombiana como en la experiencia colectiva de las salas de cine.

Hay masterclasses sobre “narrativas inhumanas”, debates sobre la tradición cinematográfica bajo el hechizo de La vorágine y otros eventos académicos. Además, proyecciones imperdibles como Expedición al Caquéta (César Uribe Piedrahita, 1930), Tierra amarga (Roberto Ochoa, 1965) o Mudos testigos(Luis Ospina, Jerónimo Atehortúa Arteaga; 2023) componen esta retrospectiva que podrá verse en la Cinemateca de Bogotá hasta el 22 de abril.
PROGRAMACIÓN PARA ESTA SEMANA
Martes 15 de abril
⁕ Eventos académicos
Masterclass: la sensación de varias selvas
6:00 pm – Salón Labs 1 de la Cinemateca de Bogotá
Gabriel Rudas investiga aquello que él mismo llama “narrativas inhumanas”, textos que borran los elementos rígidos que pretenden separar y clasificar lo humano y lo no humano, textos donde se presentan “diferentes formas de pensamiento animistas y se hace de ellas la base estructurante para representar la realidad”. En este encuentro, Rudas presentará sus diferentes hipótesis sobre la novela de José Eustasio Rivera a la luz de sus diversas investigaciones y la línea de análisis que presenta esta curaduría, donde la “La vorágine” es precursora de, entre otras cosas, un tropo cinematográfico nacional.
⁕ Proyecciones
Pirañas en el Amazonas (Manuel de la Pedrosa, 1960) – 10 minutos + Tierra amarga (Roberto Ochoa, 1965) – 77 minutos
4:00 pm – Cinemateca de Bogotá (Sala Capital)
Se proyectará un fragmento de la película inconclusa Pirañas en el Amazonas y Tierra amarga.
Conoce más de estas obras:
Tierra amarga (Roberto Ochoa, 1965)
Primer largometraje filmado en Quibdó en 1963, por el cubano Roberto Ochoa con guion del maestro Manuel Zapata Olivella. Narra la historia de un matrimonio estadounidense que viaja al Chocó. Él es el patrón de la mina y ella es una periodista, quien, dolida por las condiciones miserables de vida y de trabajo en la región, decide hacer una entrevista a un minero afrocolombiano. La relación entre el minero y la reportera toma visos de romance clandestino. Este testimonio documental de Quibdó aborda la explotación minera y la vida de la población afrocolombiana de la región desde una narrativa que combina erotismo y ceremonias tradicionales de la población afrocolombiana del departamento del Chocó.
Pirañas en el Amazonas (Manuel de la Pedrosa, 1960)
Fragmento de la película inconclusa Pirañas del Amazonas.
Mudos testigos (Luis Ospina, Jerónimo Atehortúa Arteaga; 2023) – 80 minutos
7:30 pm – Cinemateca de Bogotá (Sala 3)
Partiendo de las primeras doce películas colombianas silentes (1922-1937) que han logrado sobrevivir el paso del tiempo, Mudos testigos narra el amor imposible protagonizado por Efraín y Alicia, a lo largo de la convulsionada primera mitad del siglo XX en Colombia. Lo que inicia como un melodrama, en el que Efraín se enamora de Alicia, comprometida con Uribe, el poderoso y vengativo gamonal, se desarrolla en un viaje revelador al corazón de la selva, en el que Efraín será testigo de las humillantes condiciones de los campesinos en el sur de Colombia y el nacimiento de una rebelión armada.

Miércoles 16 de abril
⁕ Debate: Una tradición ya escrita y en constante reforma
6:00 pm – Salón Labs 1 de la Cinemateca de Bogotá
¿Existe una tradición cinematográfica que funda la aparición de la novela “La vorágine”? Se sabe que, hasta ahora, ninguna película colombiana deriva directa y conscientemente de la novela “La vorágine”. Este debate se propone pensar cómo es que esta obra, por razones harto reconocidas, fundacional y fundamental, hace aparecer una manera de pensar la naturaleza, los cuerpos en medio de ella y las tensas relaciones entre amor y paisaje
Jueves 17 de abril
⁕ Expedición al Caquetá (César Uribe Piedrahita, 1930) – 7 minutos + La selva inflada (Alejandro Naranjo, 2015) – 70 minutos
3:30 pm – Sala 2 (Cinemateca de Bogotá)
Se presentará el cortometraje Expedición al Caquetá, seguido del largometraje La selva inflada.
Expedición al Caquetá (César Uribe Piedrahita, 1930)
Registro que muestra una expedición en las márgenes de los Ríos Orteguaza y Caquetá con visita a la hacienda San Pedro de Cayetano Mora y a las comunidades indígenas asentadas en las riberas.
La selva inflada (Alejandro Naranjo, 2015)
Una remota población en la Amazonía colombiana ha sufrido oleadas de suicidios entre sus jóvenes nativos, tanto hombres como mujeres, usualmente entre los 14 y 25 años, todos nacidos en familias indígenas y todos escolarizados. En el vacío que abren estas muertes vemos la contradicción que enfrenta la generación actual que vive a la deriva en la selva del Vaupés. Aquellos que deben hallarse un lugar entre el mundo aborigen de sus padres y el mundo que les enseñaron en el colegio de los hombres a quienes llaman “blancos”. Su viaje de regreso cuando terminan el estudio y deben volver al origen dibuja el límite que encaran, dibuja esta película y la delgada frontera entre las desvanecidas poblaciones prehispánicas y las actuales formas de vida que intentan asentarse en su mismo territorio.

⁕ Programa de cortos: 80 minutos
5:30 pm – Sala 2 de la Cinemateca de Bogotá
Se proyectarán los siguientes cortometrajes:
Esta fue mi vereda (Gonzalo Canal Ramírez, 1959) – 23 minutos
Evocación de la vida campesina colombiana, su tranquilo y apacible devenir que termina con la irrupción de la violencia. Escenas que reproducen una cotidianidad bucólica, reforzada por el tono de añoranza del narrador, se convierten en imágenes de desolación y abandono.
Fosfeno (David Gómez Alzate, 2019) – 11 minutos
- m. Sensación visual producida por la excitación mecánica de la retina o por una presión sobre el globo ocular.
Vienen las grietas (Daniel Mateo Vallejo, 2022) – 18 minutos
Keisi despierta una mañana con la obsesión de fugarse a la espesura de la naturaleza que le acecha últimamente. Una fotografía exhibida es su fantasía. La galería de arte para la que trabaja, su pesadilla.
Los mayores ríos se deslizan bajo tierra (Simón Vélez, 2022) – 22 minutos
Luego de un casting fallido, Sofía vende sus lamparas y se va a trabajar a un cultivo de fresas.

Viernes 18 de abril
⁕ Eventos académicos
La construcción de una tradición
5:00 pm – Salón Labs 1 de la Cinemateca de Bogotá
“Una cárcel como la selva” es una frase que escribió José Eustasio Rivera en su novela “La vorágine”. Nosotros la tomamos para bautizar esta muestra que pretende hacer visible una tradición cinematográfica nacional que, cosa curiosa, aprendió lo que sabe no necesariamente de otras películas sino, creemos, de las propias palabras novelísticas de Rivera. Como toda tradición, libera y encierra. La selva, ilimitada, profunda, todavía desconocida, es también cárcel. Encierro y libertad. Es la paradoja que más ha animado las imágenes del cine nacional. La manera como interpretamos el cine nacional y la construcción de tradiciones en su interior está ya expuesta en toda la curaduría. Sin embargo, este espacio se dedicará a revisar los nexos de ensamblaje más importantes, a revisar en voz alta cuál es el “mecanismo secreto” que anima este encuentro y esta selección de películas.
⁕ Proyecciones
⁕ Vorágine 31 (2020) – 8 minutos + Nacimiento (Martín Mejía Rugeles, 2015) – 85 minutos
3:00 pm – Sala Capital (Cinemateca de Bogotá)
Se proyectará el cortometraje Vorágine 31, seguido del largometraje Nacimiento.
Vorágine 31 (2020)
Ante la pavura contemporánea, 31 animadores se adentraron en la selva de sus imágenes para dar homenaje a la novela de José Eustasio Rivera, LA VORÁGINE, publicada en 1924. A la estrepitosa tarea se sumaron músicos, productores y compositores quienes, sumergidos en las enfermizas penumbras, dieron por últimas noticias el legado que verán en Vorágine 31.
Nacimiento (Martín Mejía Rugeles, 2015)
Cuando llegue la temporada de lluvias Helena dará a luz. Su madre y hermano se preparan a las semanas de invierno y maternidad. Hombres, mujeres, pescan y cosechan en soledad, mientras que una naturaleza cargada de belleza y dolor se vuelve la prisión de todos ellos. La promesa de una nueva vida deberá cambiar las cosas.
⁕ Bajo la tierra (Santiago García, 1968) – 85 minutos
8:00 pm – Sala Capital (Cinemateca de Bogotá)
Don Múnera es un joven tolimense que huye de la violencia en su región, intenta vivir en la gran ciudad, pero allí las cosas no son mejores. Viaja entonces a las minas de oro en Antioquia, conoce a la gente y trata de adaptarse, pese a lo adverso de las condiciones. Corteja a Inés, por lo que debe enfrentar a un antiguo pretendiente de la muchacha. La mina se derrumba, Inés lo rechaza y decide irse. Lo desafían a pelear y mata a su contrincante, quien lo había amenazado con la sentencia de que pasaría a ser de los de bajo la tierra.
⁕ Esta muestra continúa hasta el 22 de abril en la Cinemateca de Bogotá.

Si te apasiona el cine colombiano, su historia y su relación con el territorio, no te pierdas ninguno de nuestros artículos.
Suscríbete para recibir cada nueva publicación directo en tu correo y seguir explorando, junto a nosotros, las imágenes que nos han definido.
🌿📽️ Porque la selva también habla en cine.





Deja un comentario