La cámara sigue las pinceladas de un hombre de barba larga y mirada noble llenar de vida un lienzo a toques de color. Casi como si los tonos pintaran la luz, las cerdas del pincel tocan con delicadeza la pintura vibrante que descansa sobre una paleta de madera, mientras el sonido trepidante envuelve la sala de cine. Se trata de Camille Pissarro, cuyo legado imborrable brilla en el documental Pissarro: padre del impresionismo, que se presenta este fin de semana 27, 28, 29 y 30 de septiembre en salas de Cine Colombia.
La película de David Bickerstaff (director de John Singer Sargent y De Monet a Matisse: pintando el jardín moderno) sigue la primera gran retrospectiva a Camille Pissarro en el Museo Ashmolean de Oxford, el cual cuenta con un archivo inigualable de sus obras y correspondencia, ofreciendo una mirada única a su legado, su importancia en el impresionismo y su paso por el puntillismo, además de explorar sus facetas más íntimas a través de cartas que le enviaba a su familia.
«Lo que me ha resultado evidente haciendo esta película es que la representación distintiva y experimental que hizo Pissarro del campo francés y de las calles parisinas definió lo que hoy entendemos como la gran pintura impresionista. No es de extrañar que en su momento otros lo llamaran ‘el padre’ del impresionismo»
— David Bickerstaff
El filme tiene imágenes poderosas que muestran la soledad de Pissarro, quien nunca se rindió ante su lienzo en blanco, y siguió pintando hasta su muerte en 1903 –a pesar de las tantas crisis económicas porque pocos compraban sus obras–.
Y es que la pasión por la pintura es lo que guio su vida. Nacido en la isla entonces danesa de Santo Tomás, en las Pequeñas Antillas, de joven tuvo que escapar con un amigo pintor a Venezuela. Huyó de la obligación de trabajar en los negocios de su padre, quien se negaba rotundamente a su deseo de ser un artista.

“Fue acaso, entre los auténticos impresionistas, el que demostró más inquietudes, y fue, sin duda, uno de los maestros más dotados con que contó aquella escuela”, señalan expertos en el libro Historia del arte de la Editorial Salvat.
En este mismo libro, los historiadores cuentan la importancia de Pissarro en el impresionismo: “A fin de realzar los efectos luminosos, empleó pinceladas vermiculares (en forma de coma) dadas diagonalmente, y acentuando todavía los efectos del colorido mediante la diseminación, en el fondo del lienzo, de otras manchas y pinceladas breves que se entrecruzan. Esta técnica (…) le condujo a adherirse momentáneamente a la joven escuela puntillista. Pero en 1880 abandonó el puntillismo por su antigua pintura impresionista, que juzgó más apta para captar la vibración luminosa, tal como él la concebía”.
Pero el documental también narra todas sus desventuras para alcanzar el éxito. Y como muchos otros artistas, su tesón para seguir pintando a pesar de no obtener reconocimiento. Empezó en 1859, pero no fue sino hasta 1892 que una exposición en la Galería Durand-Ruel le abrió las puertas a la victoria… apenas once años de gloria antes de su muerte en 1903.
La película muestra de cerca algunas de sus obras más importantes, como Los apostadores de guisantes (1890), La siega del heno en Éragny (1892), Quai du Pothuis (1882) y Mujer bañando sus pies en un arroyo (1894-95).

Sobretodo en esta última, Pissarro pintó una escena muy íntima, donde los colores danzan con texturas de toques de color y tonos vibrantes, sin necesidad de resaltar la feminidad de su protagonista –como lo habrían hecho otros artistas–, sino más bien la soledad y nostalgia que evoca el encuadre, casi como si fuera una fotografía. Lo mismo logra David Bickerstaff con Pissarro: padre del impresionismo, a través de imágenes poderosas del pintor con su caballete ante la soledad del ‘plein air’. Frente a ventanas, paisajes, mucho silencio y observación.


“El documental más extenso jamás realizado sobre uno de los artistas más importantes de la historia”. — Sydney Herald
La narración del filme se construye a partir de una voz en off robusta que lee cartas del artista a su familia, palabras de críticos de la época – ¡quienes vapulearon de uno de los pintores más importantes de la historia! –, e incluso letras que su esposa le escribía, preocupada ante la falta de dinero para alimentar a sus ocho hijos.
Entre música exquisita, tomas únicas y un recorrido en el Museo Ashmolean de Oxford, Pissarro: padre del impresionismo celebra el vibrante legado del gran artista del siglo XIX. Es un retrato con colores y texturas impresionistas que merece ser visto en la gran pantalla, para que sus obras sean gozadas eternamente.
Pissarro: padre del impresionismo es parte del ciclo “De Pissarro a Frida”, una colección de cinco documentales sobre grandes maestros de la historia del arte.

En el cine más cercano
Puedes ver el documental en:
Barranquilla:
- Multiplex Buenavista
Bogotá:
- Multiplex Andino
- Av. Chile
- Unicentro
- Gran Estación
Bucaramanga:
- Multiplex Cacique
Cali:
- Multiplex Chipichape
- Unicali
Cartagena:
- Multiplex Bocagrande
Chía:
- Multiplex Centro Chía
Manizales:
- Multiplex Fundadores
Medellín:
- Multiplex Viva Envigado
- Multiplex Santafé
Pereira
- Multiplex Victoria
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