Es 2024, y no hay carros voladores, ropa Nike futurista que se ajusta automáticamente al cuerpo ni se seca sola. Tampoco existen hornos que hidratan pizzas ni hologramas en 3D. Al menos aún. Los cineastas siempre han sido muy imaginativos al hacer predicciones de cómo será la posteridad.
En Volver al futuro II, los ya icónicos Marty McFly y Doc Brown viajan en una máquina del tiempo – un DeLorean, en realidad – desde 1985 hacia 2015. El científico desea cambiar ciertas variables para que su amigo tenga un mejor porvenir.

Spielberg y Zemeckis se imaginaron uno o dos siglos hacia el futuro, no treinta años. Y aun así, la trilogía está lejos de ser obsoleta. Más bien, todo lo contrario. Es un clásico ochentero: una joya cinematográfica de viajes en el tiempo. Y ahora está más vigente que nunca.
Una mirada histórica
No solo concibieron a más mujeres ocupando cargos y papeles importantes en la narrativa – mujeres policías, pandilleras, entre otras – sino también una relación con la tecnología que ha resultado ser cierta. Ahora los humanos le piden cosas a Siri o al asistente de Google, justo como Marty interactúa con la pantalla de un televisor.
Videollamadas, casas inteligentes, incluso la posibilidad de pagar de forma digital – en el filme colocan la huella, en lugar de eso hay pagos con tarjeta sin contacto –. Y muchas otras cosas que son una realidad en este milenio.
Un tesoro cultural
La intertextualidad en Volver al futuro es abismal. Es quizás una de las franquicias que cuentan con mayor número de referencias a otras películas. Pero no solo vista desde la actualidad es una joya ochentera.
Desde su estreno en 1985, el filme jugaba con una nostalgia hacia la década de los 80. Referencias a Michael Jackson, Robert De Niro, Cher, Clint Eastwood, e incluso Elvis Presley. La música, la dirección de arte de Hill Valley, las patinetas, el rock n’ roll. No solo Marty y el Doc tienen un viaje temporal. Las tres películas son una máquina del tiempo en sí misma.
“Me llamo Eastwood… Clint Eastwood”, dice en 1885 Marty McFly, cuando todos se asombran ante su atuendo cómico de vaquero. “¡Qué clase de nombre estúpido es ese!”, le responde en tono de burla Bufford Tannen, el antepasado del recordado Biff Tanen – personaje que, de hecho, fue basado en Donald Trump –.
Bufford dispara hacia los pies de Marty McFly, y él salta para evitar ser herido. Así, inventa el ‘moonwalking’, una referencia clara a Michael Jackson.
Un guion digno de un Óscar
La cantidad de viajes en el tiempo a lo largo de las tres películas es impresionante. Y la estructura narrativa de los libretos es perfecta. En la primera, ya se complican la vida cuando Marty McFly debe volver a enamorar a sus padres en 1955. En la segunda, viajan hacia el futuro y después al el pasado (1955 de nuevo). Y en la última, Brown se queda atrapado en 1885 y Marty va a rescatarlo desde 1955.

Pero la segunda es la más compleja de todas. Versiones pasadas y actuales de Marty McFly y el Doc se encuentran varias veces entre sí. Por lo cual, no sería absurdo pensar que las grabaron de forma simultánea.
Una de las mejores escenas de toda la trilogía es cuando el Marty de la segunda película es golpeado en la cara con una puerta metálica (por accidente) por el Marty de la primera película. Es un tipo de Marty-verso que desde guion fue magistralmente planeado.
“¡Estás despedido!”
Si algo estuvo claro en los guiones de las películas es que hasta el más pequeño acto puede cambiar el curso del mañana. Salvar a su papá de ser atropellado causó que su madre se enamorara de él y no de George. Comprar un almanaque de deportes provocó una ruptura de espacio y tiempo, y creó una paradoja con un 1985 alternativo.
Y aunque las pequeñas acciones que cambian el futuro crearon obstáculos catastróficos para sus personajes, dan un respiro a los espectadores: que nada está escrito, y se puede cambiar el destino día a día.
Al final de la tercera película – de vuelta en 1985 – Jennifer (la novia de Marty) le pregunta al Doc qué significa que se haya desvanecido un papel que trajo de 2015. “Significa que tu futuro no ha sido escrito, ni el de ninguno. Tu futuro es el que tú te formes. Así que háganse uno bueno”. Como Marty y el Doc lo han hecho.
Volver al futuro está disponible en la plataforma de streaming Prime Video.
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